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Hoy me lanzo a escribir mis primeras líneas en este “blog” (no sé si llamarlo blog, es algo bastante improvisado y desde luego no lo parece). Pero creo que merecerá la pena.

Hacía muchos años que quería empezar a escribir y crear mi propio blog y aunque no me faltaban ganas sí que es cierto que mi entusiasmo chocaba frontalmente con todo un conjunto de servicios y cosas (ya sabéis, los hostings, wordpresses, temas, SEOs…) que desde luego no me interesaban en absoluto, todo ello montado y orientado al negocio y a la monetización de tu espacio. Nunca lo he entendido y nunca he entendido que esa sea casi la primera pregunta que te lanzan todos estos servicios: “¿Cómo quieres monetizar tu blog?” “Descubre la mejor forma de rentabilizar tus artículos”. Y YO QUÉ SÉ, QUIERO ESCRIBIR.

Toda esa área de gestión que se encuentra totalmente alejada de lo que es escribir apagaba mi fuero e ilusión que me producía generar un pensamiento, una idea, una pequeña porción de mí en forma de prosa digital y lanzarlos a lo más profundo del vacío de Internet. Sin embargo, aún con todo el fuego seguía latente y parafraseando las palabras de Raziel en el prólogo de Legacy of Kain: Soul Reaver:

La caída me destrozó, y aun así… Seguí vivo.

Después de un tiempo encontré una configuración lo suficientemente equilibrada entre ser un exigente que un texto no alineado le dispara los niveles de TOC hasta la estratosfera y un perezoso en cuanto a la preocupación de cosas que no me interesan. Encontré el punto de comodidad que necesitaba para levantar todo esto y como veis la web se ve minimalista y con mucho espacio visual. Todo empieza a encajar.

¿Y qué es ‘The Unseen Layer’? Cuando pensaba en un nombre para la web no pensé exactamente en un nombre, sino en qué era lo que quería transmitir y escribir. Siento que no soy alguien especial, no he estudiado periodismo ni literatura. Sin embargo me encanta pensar, filosofar y observar. Dejar que mi cabeza empiece a navegar hacia los rincones más inesperados y que empiece a arañar la superficie mental de las cosas hasta alcanzar la capa inferior, el tejido oculto que se encuentra tras aquello que resulta obvio. Aquello que no se aprecia a simple vista. Aquello que provoca una chispa en nuestro cerebro y nos produce un placer indescriptible, el de sentir que somos más que una cáscara autómata que consume un contenido superficial. ‘The Unseen Layer’ no promete nada en especial, pero sí que puede prometer que aquellas palabras que queden grabadas en el cuero digital de Internet provendrán directamente de ese tejido inferior a la superficie de las cosas.

Sin extenderme más, espero que al otro lado de estas líneas haya alguien interesado en pasarse por aquí de vez en cuando. No sé si alguna vez diré algo brillante o inteligente, pero por lo menos de vez en cuando pongo buenos GIFs.