Featured image
The Substance Coralie Fargeat 2024 Body Horror 2h 21m 7.2/10

Mi primer acercamiento a esta película vino en mi época en la que empecé a seguir a Alejandro G. Calvo, uno de los mejores críticos de cine de este país y sus vídeos del canal de Sensacine. En el festival de Sitges de 2024 tuvo el honor y placer de poder entrevistar a su directora Coralie Fargeat. Sin duda fue suficiente como para que me anotara la película para verla en su estreno en el cine.

Y esta, fue sin duda la mejor decisión que tomé para poder ver esta película.

El cine ha cambiado mucho en las últimas décadas. Hoy, es común ver a espectadores que no logran concentrarse durante dos horas sin mirar el móvil, y que rara vez profundizan en el mensaje de la película más allá de lo evidente. Ante este reto, el cine contemporáneo se adapta: busca captar nuestra atención y sostenerse incluso cuando la tentación de distraernos está siempre presente. ¿Cuándo fue la última vez que viste una película en el cine sin ser cegado por un haz de luz de un móvil?

Soy defensor de que una película no debería ser siempre una obra profunda y excesivamente compleja para el espectador, pero sí que debería ser capaz de transmitir la idea de su autor. Soy una persona emocional y sensible como para “sentir” si una película me gusta o no con base en lo que me transmite más allá de lo inteligente que me haga sentir. En este sentido, La Sustancia me impactó como ninguna otra película ha sabido aferrarme a la butaca desde entonces.

“La protagonista limpia su casa amplia con una imagen publicitaria de fondo que muestra una mujer joven y atractiva”

La premisa es clara: Una Demi Moore otrora una celebridad de la televisión y de los programas de fitness sufre los efectos naturales de la edad y ve como la cadena la deshecha por un nuevo producto, más joven y bella. En esta situación, Moore descubre un fármaco milagroso (“La Sustancia”) que le permite ser una mejor versión de sí misma.

La película explora varias ideas interesantes como son el consumismo capitalista (y aquí añadiríamos patriarcal), el paso del tiempo como elemento marchito de la carne junto al deseo inherente del ser humano de aferrarse a la juventud. Fargeat transmite con claridad estas ideas, pero sin duda lo que hace de “La Sustancia” una película tan especial para mí es la fuerza, el ímpetu, y el impacto con el que la película te golpea con todas ellas.

En un mundo en el que en ocasiones puedes contar con encontrarte con una película buena de vez en cuando, recuerdo con muchísima intensidad mis sensaciones al visionar por primera vez esta película en el cine. Desde el minuto 20 de película ya estaba enganchado. La sustancia que emanaba desde la pantalla en forma de fotogramas había logrado impregnar mi cerebro, aferrándome con firmeza a la butaca y causándome la sensación de que lo que estaba viendo no podía ser verdad.

El personaje de Demi Moore sentada en una gran bañera, con expresión contemplativa y vulnerable, rodeada de un baño lujoso pero estéril con superficies de mármol e iluminación suave, evocando una sensación de soledad e introspección

No recuerdo películas que me causaran un impacto tan desgarrador en una sala de cine y aunque no soy una persona que tenga del tiempo para ver 200 películas al año puedo contar con la suerte de ser una persona que no pierde la oportunidad de ir al cine cuando la ocasión lo requiere. Salí de la sala con la sensación de que pasaría muchísimo tiempo hasta que otra película pudiera golpearme con una intensidad similar, y en el momento que estoy escribiendo estas líneas puedo afirmar de que en efecto sigue siendo así.

“La Sustancia” quizá no sea recordada como una de las grandes películas de su década, pero para mí representa lo que el cine debería ser: la razón por la que seguimos yendo a una sala, buscando emociones que ninguna pantalla pequeña puede ofrecer. Es el tipo de obra que desafía los algoritmos y las tendencias, que se queda contigo mucho después de los créditos, como ese plato especial preparado con pasión, imposible de olvidar entre tanta comida rápida audiovisual.

“La Sustancia” es todo eso y mucho más. Me alegra profundamente que esta sea la primera película sobre la que he querido hablar en este humilde espacio de cine.